lunes, 11 de enero de 2021

"Ricky es un jugador tan bueno y tan maravilloso que funcionaría en cualquier equipo". Entrevista a Iñaki Cano Martínez Periodista de Movistar +

 Tengo el placer de entrevistar al periodista Iñaki Cano Martínez. Los amantes al baloncesto le conocen por presentar junto a Jose Ajero “Basket al día” y por su sección “El Mirón” en Generación NBA.

 

- La primera pregunta que te quiero hacer Iñaki es si tuviste siempre claro que querías ser periodista.

Sí, siempre. Vengo de una familia llena de periodistas y pese a los consejos de mis padres, opté por lo que he vivido siempre en mi casa y en mi familia.

- ¿Cómo y dónde fueron tus inicios en el periodismo deportivo?

Empecé de becario en el diario Marca durante dos meses y luego una temporada completa en Disney Channel como ayudante de producción.

Fue muy emocionante la verdad. Recuerdo con mucho cariño ese tiempo. Me ayudó a empezar a formarme profesional y personalmente.

- En los años que llevas en el periodismo, ¿qué compañero o compañeros de profesión crees que te han aportado algo, para ser mejor periodista? ¿Admiras a alguno de ellos?

Todas las personas con las que he trabajado o trabajo siempre aportan. Tengo la suerte de haber compartido siempre con compañer@s brillantes. También hay que decir que los que no lo son, también poseen muchas virtudes. De todo y de tod@s se aprende.

- ¿Cómo te aficionaste a la NBA?

Por suerte, en mi casa siempre tuvimos el plus. Y la pareja Montes&Daimiel era tan espectacular y tan hipnótica que caí en sus redes...

- ¿Te está afectando mucho laboralmente esta pandemia que está azotando al mundo entero? ¿Protocolos, restricciones que ahora si tienes que hacer y antes no hacías o trabajos que quizás no has podido realizar?

Como a todos. Hay que cumplir con todas las normas y restricciones. Llevar la mascarilla siempre es lo más llamativo. Y hay que hacerlo siempre. Por lo demás, a nivel laboral, pues todo sigue más o menos igual. La redacción más vacía por aquello del teletrabajo pero por lo demás, el trabajo sigue siendo el mismo.

- ¿Y a nivel personal o en el núcleo familiar? ¿Te ha afectado mucho en el día a día? Personalmente el no poder ver a mi madre todo lo que quisiera, está siendo duro de llevar.

 Pues también como a todos. Llevo desde marzo sin poder darle un beso a mis padres o a mi abuela por ejemplo. O no poder abrazar a los amigos. Pero eso le pasa a todo el mundo. Lo que hay que hacer que seguir aguantando porque todo volverá a ser como antes. Tarde o temprano.

- No termino de acostumbrarme al hecho de que los partidos de baloncesto sean sin público. ¿Crees que serán un factor muy determinante en la competición cuando lleguen los Playoffs? ¿Esperas que pronto se vean pabellones de baloncesto con público?

Es un factor clave, claro. No es lo mismo jugar sin público. No hay presión ambiental ni ventaja para los de casa. Pero todo esto es circunstancial. Cuando las autoridades decidan que se puede volver a los recintos, será maravilloso. Hasta ese momento, pues a verlo así. A mí no me disgusta la verdad...

- Te vemos presentando un programa a diario como es “Basket al día”, con tú sección de “El Mirón” en Generación NBA y también con la Formula 1. ¿Cómo se ve el Iñaki Cano periodista de aquí unos años?

Ni idea la verdad. Supongo que con más canas.

Esta profesión es muy inestable y una llamada te cambia el paso. Por eso, lo de hacer planes de futuro es un ejercicio casi novelesco. El no saber es divertido hasta cierto punto.

- ¿Cómo ves las nuevas vías de comunicación (canales de twich, de youtube…) y si crees que dejarán a un lado los medios de comunicación más “analógicos”?

Ya están aquí y forman parte de nuestro día a día. Y el que no lo crea, está fuera. Las nuevas generaciones usan estas nuevas fórmulas. Hay que encontrar el modo adecuado para convivir televisión tal y como la entendemos con Twitch, YouTube...

- ¿Crees que el periodismo deportivo goza de buena salud?

Quiero pensar que sí porque soy muy positivo.

- ¿Qué jugador de baloncesto te marcó en la infancia y si hay alguno que lo haga actualmente?

Michael Jordan y Shaq aunque este último me pilló ya algo más mayor.

- Seguro que en toda tu carrera has conocido a numerosos deportistas ¿Cuál o cuáles de ellos te pareció cercano y te ganó en las distancias cortas?

Todos tienen algo. Como un aura. Severiano Ballesteros, Marc Gasol, Pau, Fernando Alonso, Hamilton... todos los que llegan a ese nivel, tienen algo especial. Y eso se nota.

- Comenzamos a analizar este inicio de temporada en la NBA. ¿Qué plantillas crees que son la más completas, las que tienen más recursos y a priori las máximas favoritas al anillo?

Lakers en el Oeste y Celtics, Nets, Sixers y Bucks en el Este. También Miami. El Este es increíble durante este curso.

- En lo poco que llevamos de temporada, ¿qué equipos o jugadores te han sorprendido gratamente?

Pues la propuesta de los Nets. El primer cuarto que hicieron ante los Warriors en el inaugural fue increíble. Vale que es el primer partido y esas cosas pero es una declaración de intenciones. Con los jugadores que tienen y Nash de arquitecto... me gusta

- ¿Y el equipo o jugador qué por el momento, te está decepcionando?

No me ha decepcionado ninguno porque entiendo que las circunstancias en la que se está jugando son tan especiales pero aún es pronto para decir que un equipo o un jugador han decepcionado.

Hay que esperar.

- Me gustaría que me contaras tu visión con todo el affaire James Harden, con sus visitas a clubs de dudosa reputación, saltándose los protocolos COVID y volviendo pasado de kilos y fuera de forma a la pretemporada y en cambio ser capaz de marcarse grandes números, en la vuelta a las canchas. ¿Tenemos que separar al jugador de la persona?

Por supuesto. Al periodista deportivo se le paga para hablar de lo que hace en la pista. Que está pasado de kilos, pues nada. Si luego juega bien... Lo que no me gusta es cómo no sigue ciertas restricciones pero ese es el Harden persona y yo no estoy aquí para señalar a nadie.

- ¿Crees que la camiseta de Pau Gasol colgará del techo del Staples Center algún día? ¿Ves factible que le puedan ofrecer los Lakers un contrato (aunque sea de un día) y que se retire como angelino esta temporada?

Pues esperemos que le retiren la camiseta. Y por lo bonito que sería, que vuelva a los Lakers, se junte con su hermano y sea campeón otra vez. Sería una historia maravillosa.

- Si Marc Gasol consigue su segundo anillo esta temporada, ¿piensas que su trayectoria estará a la altura de Pau o aunque lo consiga, lo de Pau será inigualable?

Marc es Marc y Pau es Pau. Los dos han hecho historia. Ese salto en NYC... Pau fue el primero en ser campeón y All Star. Un pionero en esos aspectos.

- Ricky no parece estar muy a gusto en este principio de temporada con los Timberwolves. ¿Piensas que quizás no lo están aprovechando todo lo que debieran en Minnesota o que no ha llegado al equipo adecuado?

Ricky es un jugador tan bueno y tan maravilloso que funcionaría en cualquier equipo. Y lo acabará haciendo en los Wolves. Su rol es el de líder silencioso y el de hacer jugar al equipo y, poco a poco, lo está logrando

- Willy Hernangómez tiene muy complicado disputar minutos en los Pelicans. ¿Ves la posibilidad que regrese a Europa en un futuro cercano?

Podría jugar en Europa sin problemas pero él quiere seguir probando allí. Es lícito.

- La contratación de Serge Ibaka por parte de los Clippers, ¿puede ser la pieza que les faltaba, para conseguir ese tan ansiado anillo por su capacidad intimidatoria y por su aportación en el apartado reboteador?

Ibaka aporta tanto que el equipo en el que esté da un salto de calidad increíble. Y a los Clippers les viene muy bien. Pese a ello, creo que siguen por debajo de los Lakers.

- ¿Piensas que los Dallas Mavericks liderados por Luka Doncic tendrán difícil repetir los resultados de la pasada temporada, viendo cómo se han reforzado los equipos del Salvaje Oeste?

Lo que está haciendo Doncic es increíble. Si te fijas en la plantilla, te das cuenta de que los Mavs han llegado tan lejos, básicamente, por lo que aporta Doncic. Cuando tenga un equipo mejor alrededor, los Mavs serán candidatos a todo,

- Por último y para terminar dejando aparte el baloncesto ¿Qué aficiones tienes? ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

Intento hacer todo el deporte que pueda. Ver todas las películas y series que pueda. Leer todo lo que pueda. Pero mi tiempo de ocio es bastante finito y debo administrarlo bien. Y todo esto, con música sonando jajajaja

domingo, 10 de enero de 2021

Ese extraño elemento llamado Los Ángeles Clippers

Sin duda esta temporada de la NBA está siendo muy atípica. En plena vorágine de partidos se están sucediendo sorpresas noche tras noche. Derrotas abultadas, bajas de jugadores por Covid, consiguen que en el ambiente exista una gran incertidumbre respecto a los resultados.

Uno de los equipos que está dejando más desconcertados a sus seguidores es sin duda, Los Ángeles Clippers. Si bien se encuentran actualmente clasificados en tercera posición de la conferencia oeste y tienen en sus filas a una de las plantillas más extensas y de más calidad de toda la Liga, parece que no han solucionado problemas del pasado.

Los Californianos fueron la gran decepción de la pasada temporada. Máximos candidatos al anillo se desinflaron en la semifinal de la conferencia oeste contra los Denver Nuggets. Unos Nuggets qué a base de defensa y juego en equipo, desarbolaron a unos inoperantes y atónitos Clippers, a los que llegaron a remontar un marcador de tres a uno a favor.

Esta debacle se llevó por delante al que era su entrenador Doc Rivers que dejó su puesto en el banquillo a Tyronn Lue. El de Misuri, campeón de un anillo con los Cavaliers y que firmó por cinco temporadas, debe hacer romper el maleficio que persigue a Clippers, ya que nunca han alcanzado las Finales de Conferencia.

Para ello debe mejorar la química, la defensa y el juego colectivo del equipo. Una plantilla con estrellas del nivel como Kawhi Leonard y Paul George, la intendencia en los apartados de intimidación, defensa y rebote de los recién llegado Serge Ibaka e Nicolas Batum, junto a Patrick Beverley o Marcus Morris y los puntos desde el banquillo de hombres de la talla de Lou Williams, Luke Kennard o Reggie Jackson deberían bastar para aspirar a todo.

Este grupo, sin embargo, es capaz de lo mejor y de lo peor. A victorias con solvencia, se le han unido derrotas abultadas y partidos en los que dejaban escapar (como ocurriera la pasada temporada) grandes ventajas en el marcador. Todo esto ha hecho disparar las alarmas en el seno del equipo, recién comenzada la competición. Kawhi Leonard ya ha declarado que tienen que ser mejores y que han de mejorar mucho.

Estamos ante ese extraño elemento que puede llegar a la gloria, pero que también puede ser un auténtico fracaso. Veremos cómo transcurre la temporada…   

sábado, 26 de diciembre de 2020

Brooklyn Nets empieza dando miedo

Ciertos interrogantes se presentaban a principios de temporada respecto al equipo con sede en Brooklyn. Expectantes estábamos por ver si el equipo de Joseph Tai, tendría buena química o bien sería un polvorín. El sorprendente nombramiento como entrenador jefe, al novato en estas lindes, Steve Nash, unido al comportamiento que tendrían en cancha dos estrellas del calibre de Kevin Durant e Kyle Irving, después de largos tiempos de inhabilitación, nos hacían ser precavidos en cuanto a un veredicto positivo o negativo al respecto.

Pues bien, se han necesitado tan solo dos partidos para ver que este equipo va en serio y para comenzar, ha dado un golpe encima de la mesa. De inicio, las sendas palizas a Golden State Warriors y sobre todo a Boston Celtics, un contender en la conferencia Este, lo rubrican.

El éxito o el fracaso de este equipo se medirá en gran parte del nivel y compenetración que demuestren sus dos grandes estrellas: Kevin Durant y Kyle Irving. El primero tras estar más de un año lesionado debido a su rotura del tendón de Aquiles, ha demostrado que vuelve a ser el de antes, con un nivel excelso tanto ofensivo como defensivo. El segundo no le ha ido a la zaga. Dos exhibiciones, han hecho recordar a la mejor versión del controvertido base.

Gran parte de las acciones ofensivas del equipo pasaran por sus manos, pero estos Nets encuentran en su quinteto titular otras armas de gran valor. El acierto exterior del alero Joe Harris, toda una garantía desde la línea de tres, los más de veinte puntos por partido que hizo Spencer Dinwiddie le harán ser la tercera baza ofensiva de este equipo y los rebotes e intimidación del veterano DeAndre Jordan, consolidan un quinteto preparado para todo.

Pero no todo se termina en los jugadores que disputaran más minutos dentro de la cancha. Desde el banquillo nos encontramos con hombres de la talla de Jarret Allen, Caris Levert, Landry Shamet o Jeff Green que redondean una plantilla muy equilibrada.

Y para manejar este elenco de jugadores, nada más y nada menos, que todo un All Star como Steve Nash. Sí, un novato dirigiendo un equipo, pero cabe recordar que fue un jugador extremadamente inteligente dentro de la cancha. Si consigue trasladar toda su sabiduría, su conocimiento en coexistir con otras estrellas, el éxito está garantizado.

Los aficionados nos encontramos con un equipo que nos ha hecho disfrutar estos dos primeros partidos, pero de bien seguro al resto de franquicias no les ha hecho la misma gracia, porque estos Brooklyn Nets empiezan dando miedo.

viernes, 25 de diciembre de 2020

¿Qué te ocurre Harden?

“Si tienes un sueño, persíguelo cueste lo que cueste”. Estas palabras salían de la boca en una entrevista del hombre del que todo el mundo habla en este principio de temporada de la NBA, James Harden.

La “barba” acaba de ser multado con 50.000 dólares por violar los protocolos de salud y seguridad de la NBA. Harden se habría saltado estas normas, cuando acudió a una fiesta privada el 21 de diciembre. Este hecho ha provocado también la suspensión del primer partido que deberían disputar los Rockets ante los Thunder, por no disponer de jugadores suficientes.

El jugador que fuera elegido el nº 3 del draft del 2009 dista lejos hoy por hoy, de ser un jugador serio y profesional. Pasado de peso, sus reiteradas y conocidas visitas a clubs de striptease, sus apariciones en éstos sin llevar la mascarilla lo dejan en muy mal lugar. Harden enfadado con los dirigentes de los Rockets, al que les ha exigido un traspaso, parece haber arrojado la toalla.

Su actitud no deja de sorprender. Un jugador que siempre ha luchado por hacerse un hueco en la liga, hasta llegar a ser una estrella de la competición, contrasta con la dejadez mostrada estos últimos tiempos.

Cabe recordar que fue pieza clave en aquellos bisoños Thunder junto a Kevin Durant y Russell Westbrook. Siendo el complemento de ambos desde el banquillo, motivo por el cual se llevó el premio al mejor sexto hombre en la temporada 2011-2012. Aquellos Thunder fueron capaces de llegar a las finales de la NBA ese mismo año, en el que cayeron ante los Miami Heat de Lebron James, Ray Allen y compañía.     

Posteriormente fue traspasado a Houston, donde tendría todo el protagonismo que él reclamaba y que en el equipo que Oklahoma tenía que compartir. Allí explota y convierte al equipo de Texas en un fijo en los playoffs, llegando a dos finales de conferencia en los que caerían contra los todopoderosos Golden State Warriors.

Harden, a sus 31 años y siendo el máximo anotador de la competición los tres últimos años, parece agotado y su ciclo en los Rockets, también. Tendremos que ver en las próximas fechas si todas estas acciones poco profesionales son una manera de presionar buscando un traspaso a un equipo con garantías de conseguir ese tan deseado anillo, o por el contrario se debe a un agote psíquico ocurrido por estar tantas temporadas al máximo nivel. Sea como fuere nos gustaría preguntarle a la zurda con más clase de la NBA, ¿Qué te ocurre Harden?

martes, 22 de diciembre de 2020

John Wall quiere derribar el muro

Esta próxima madrugada comienza una nueva apasionante temporada de la NBA, con muchos interrogantes sobre la mesa. ¿Serán capaces Los Ángeles Lakers de reeditar el anillo? ¿Giannis Antetokoumpo llevará a la gloria a los Milwaukee Bucks después de renovar? ¿Podrán los Clippers levantarse e intentar ser campeones, después de haber sido la gran decepción la temporada pasada?

Todos estos interrogantes se irán despejando a lo largo de los próximos meses. Incógnitas a las cuales tendremos respuesta. Y esto no sólo sucede a nivel de franquicias, sino también cuanto a jugadores. 

Sobre el papel, uno de los jugadores que deberemos seguir, no es otro que John Wall. El de Carolina del Norte quiere redimirse y ser una pieza muy importante en su nuevo equipo, los Houston Rockets.

Wall a sus treinta años quiere derribar el muro. Un muro que no es otro que hacer callar a la gente que lo daba ya por perdido y retirado, tras estar casi dos años lesionado. En diciembre de 2018 cayó lesionado de un talón y posteriormente se rompió el Talón de Aquiles mientras estaba en casa recuperándose. Todos estos problemas le hicieron perderse el resto del 2019 y toda la temporada anterior. En resumen, mucho tiempo fuera de una cancha de baloncesto.

El que fuera nº 1 del draft de 2010, abandonó Washington por la puerta de atrás. Traspasado a cambio de Russell Westbrook no fue capaz de llevar a unas finales de la NBA al equipo de la capital. Los Wizards le renovaron en 2017 por cuatro años a razón de 170 millones de $ y entre las lesiones y según dicen las malas lenguas, no muy buen feeling con la otra estrella del equipo, Bradley Beal, han hecho que su salida fuera crónica de una muerte anunciada.

Pero si hay algo peligroso y que no hay que dar por muerto nunca, es a un león herido. Así se le ha visto esta pretemporada. Rápido de movimientos y con hambre dentro de la cancha. Junto a DeMarcus Cousins, otro jugador con un largo tiempo de inactividad, pero con una clase indiscutible y con James Harden, si finalmente se queda, pueden ser un equipo que puede dar muchos quebraderos de cabeza, cuando llegue el momento crucial de la temporada. 

lunes, 21 de diciembre de 2020

La sonrisa inagotable de Carlos Delfino

“Yo no pido nada. Soy medio camaleón, trato de adaptarme a lo que hay y de ayudar con lo que pueda. Por ahí lo mío no luce tanto. Y está bien que así sea”.  Estas palabras reflejan perfectamente la personalidad de Carlos Delfino, todo un Campeón Olímpico. Un jugador que ha vivido en la sombra, sabedor que los flashes en la selección recayeron en Ginóbili, Scola o Nocioni, sin que ello le importara lo más mínimo.

Delfino, se define como un hombre sencillo. Amante de su Santa Fe natal (es Embajador Deportivo de la ciudad), aficionado a la pesca (donde consigue desconectar y recargar pilas), no se le caen los anillos al afirmar que todavía a su edad sigue viendo El chavo del 8.

Carlos, a sus 38 años se encuentra disfrutando del baloncesto en la Lega Italiana, en las filas del Victoria Libertas de Pesaro. Miembro de la Generación Dorada del baloncesto argentino y con una larga trayectoria en la NBA, donde jugó en cuatro franquicias (Detroit Pistons, Toronto Raptors, Milwaukee Bucks y Houston Rockets), vuelve a sonreír en una cancha de baloncesto.

Pero no todo ha sido un camino de rosas para él. Tras ser elegido en la primera ronda (puesto 25) en el Draft del año 2003 por Detroit Pistons y conseguir al año siguiente el Oro en los JJOO de Atenas, se encontró que con tan sólo 22 años se había convertido en una estrella mediática. Este ascenso precoz provocó que Delfino se relajara y su juego se resintió en exceso. Vendrían temporadas grises, (especialmente en Toronto y en el equipo ruso del Khimki, donde no acabó de adaptarse al frío de la ciudad) y parecía que su carrera se había estancado.

“Nunca me enloquezco, nunca. Ni cuando me va bien ni cuando juego mal. Trato de estar con los pies en el piso. Tal vez hace un tiempo, cuando estaba medio verde, me ponía triste y quería mandar todo al carajo. Fue entre los 20 y los 25. Después me acomodé y me di cuenta de algunas cosas. Y me empecé a dedicar más a lo mío”. Así respondía Delfino cuando le preguntaban por esos años donde no vimos brillar su juego.

Por suerte esa experiencia europea, unida a una mayor madurez motivó el regreso de Carlos a la NBA de la mano de Milwaukee Bucks, donde siendo titular, mostró su mejor versión.

Tras su periplo en la NBA y después de permanecer cuatro años inactivo, regresó a su país a jugar en las filas del Club Atlético Boca Juniors. Las últimas temporadas y tras un breve paso por el Saski Baskonia, las ha pasado en Italia en el Fiat Torino y el Fortitudo de Bologna, donde ha vuelto a ser un jugador importante dentro de la cancha.

Delfino a pocos meses del inicio de los JJOO de Tokio, tiene la ilusión de un debutante y sueña con formar parte de la Selección Argentina este verano. Sin lugar a dudas, Carlos vuelve a sonreír.

sábado, 19 de diciembre de 2020

Sabonis, el pívot inteligente

Si hay una palabra con la que definiría a Arvydas Sabonis, esa sería sin ningún tipo de dudas, inteligencia. Sabonis, tenía una visión del juego espectacular, quizás me atrevería a decir que fue un jugador avanzado a su época. Arvydas era ese jugador, aunque mermado por su físico, que era capaz de leer con sus 2,21m de altura el partido en todo momento y saber elegir la mejor opción para su equipo. Pues el bueno de Sabas, está de celebración, pues cumple hoy 56 años.

Un pívot que hizo una gran carrera, tanto en Europa como en la NBA, aunque siempre nos quedará la duda de donde habría sido su techo si sus rodillas y su tendón de Aquiles le hubieran respetado.

Formó parte de esa gran selección de la antigua URSS, con Tkachenko, Homicius, Kurtinaitis, etc. que entre otros logros consiguió la medalla de oro en los JJOO de 1988 imponiéndose en la final a la Yugoslavia de Petrovic, Divac... Y capaz también de conseguir con Lituania, dos medallas de bronce en los JJOO de Barcelona en 1992 y Atlanta en 1996.

Tras una grave lesión en el tendón de Aquiles, abandonó el equipo de su ciudad natal, el Zalgiris de Kaunas y aterrizó en el Fórum de Valladolid, donde se recuperó e hizo disfrutar y mucho a los aficionados vallisoletanos. Posteriormente fichó por el Real Madrid, al cual llevó a ser campeón de la Euroliga de 1995.

Sabonis, dio ese mismo año el salto a la NBA con los Portland Trail Blazers, que lo eligieron en la 1ª Ronda del Draft de 1986, en la posición nº 24. El jugador lituano estuvo 7 temporadas promediando 12 puntos, más de 7 rebotes y 2 asistencias por partido. En su primera temporada fue subcampeón de los premios de Rookie del Año y Mejor Sexto Hombre. Pieza importante en el engranaje de los Blazers, un equipo que regularmente se clasificó para Playoffs.

Un jugador con una clase terrible, que fue muy buen acogido en los Blazers, en los que hizo unas muy buenas temporadas. Ya me hubiera gustado ver a mi a Arvydas en completas condiciones, ante Shaquille O´Neal en aquellos playoffs que los enfrentó a Los Ángeles Lakers.

El jugador lituano acabaría su carrera deportiva donde todo comenzó, en su casa, en Kaunas. Hace nueve años nos llevamos un buen susto, ya que tuvo un pequeño infarto de miocardio. Afortunadamente, se recuperó satisfactoriamente y ahora disfruta viendo a su hijo Domantas, seguir sus pasos en la mejor liga de baloncesto, en las filas de los Indiana Pacers.