domingo, 29 de agosto de 2021

La apuesta arriesgada tomada por Los Ángeles Lakers

Aquí y ahora. El todo o nada. Apostarlo todo a un solo color en esta ruleta rusa llamada NBA. Sin duda, una apuesta arriesgada la que han tomado Los Ángeles Lakers para esta temporada. Tras el mal resultado cosechado el curso anterior, la franquicia californiana ha decidido rodear de ilustres veteranos a sus dos grandes estrellas, LeBron James y Anthony Davis.

El contexto de todo esto hay que tenerlo claro. El equipo gira en torno a su super estrella, LeBron James y éste no hay que olvidar está cerca de cumplir treinta y siete años, con lo que el proyecto debe ser a muy corto plazo. Esto unido a la adquisición de Russell Westbrook y sus más de cuarenta y cuatro millones de dólares para esta temporada, han limitado mucho el margen de maniobra para el General Manager, Rob Pelinka a la hora de contratar jugadores.

Con este panorama los Lakers se han reforzado con jugadores de talento, pero con muchos partidos en sus piernas. La llegada de Carmelo Anthony (37 años), Kent Bazemore (32 años), Wayne Ellington (33 años), la del citado anteriormente Westbrook (32 años), los regresos de Trevor Ariza (36 años) y Dwight Howard (35 años), unido a los jugadores veteranos que ya estaban en sus filas como Wesley Matthews (34 años) o el español Marc Gasol (36 años), aunque parece que éste último no tiene el puesto asegurado en el roster angelino, suben de una manera alarmante la media de edad del equipo.

Los últimos rumores de fichajes para la franquicia están cortados por el mismo patrón. De Andre Jordan (33 años), suena para el equipo si Marc Gasol finalmente acaba saliendo y el base Rajon Rondo (35 años) firmará por Lakers una vez se ha desvinculado de los Memphis Grizzlies.  

Si esto sucediera, los Lakers se convertirán en el equipo con más All-Stars acumulados de la historia, con nada más y nada menos que cincuenta y nueve selecciones en total entre LeBron, Carmelo, Davis, Howard, Westbrook, Gasol y Rondo. Su calidad está fuera de dudas, pero habrá que ver si físicamente pueden aguantar el ritmo de competición de una NBA cada vez más exigente.

Los únicos brotes jóvenes del roster serán Talen Horton-Tucker (20 años), Malik Monk (23 años) y Kendrick Nunn (26 años), que se antojan cortos si las lesiones aparecen en el seno del equipo. A ellos se les debería unir a Anthony Davis (28 años), aunque su fragilidad física le hace perderse muchos partidos a los largo de la temporada.  

A los Ángeles Lakers se les acaba el tiempo y el resultado dictará sentencia sobre si el reclutamiento de ilustres veteranos para acompañar a James y Davis es el camino adecuado. Sobre el papel la pasada campaña tenían plantilla de sobras para revalidar el anillo conseguido en la burbuja de Orlando y en Playoffs se pudo ver que era totalmente insuficiente. El caudal ofensivo de estos Lakers es ilimitado, veremos si le es suficiente para reconquistar el título que se llevaron el pasado curso, los Milwaukee Bucks.

sábado, 28 de agosto de 2021

Los nuevos Chicago Bulls vuelven a ilusionar

 

Ilusionante. Con esta palabra podríamos definir perfectamente la configuración de la plantilla de los Chicago Bulls para la próxima temporada. La franquicia de Illinois, sobre el papel, se ha movido perfectamente en la agencia libre y tras los movimientos realizados presenta un roster capaz de alcanzar grandes cotas.

Los aficionados de los Bulls tienen motivos para volver a sonreír tras las decepcionantes últimas temporadas. Chicago no ha alcanzado Playoffs las últimas cuatro temporadas y si la química del equipo es buena, este año deberían regresar a la postemporada.

Las adquisiciones de Lonzo Ball, DeMar DeRozan y Alex Caruso revolucionan un roster que poco se va a parecer al del pasado curso y en el que el coach Billy Donovan tiene la misión de acoplar a su ideario y al resto de la plantilla. Con estos movimientos los Bulls tendrán un quinteto titular de muchos kilates.

La manija del equipo recaerá en Lonzo Ball. Procedente de Pelicans, Ball a sus 23 años, parece haber alcanzado la madurez necesaria para ser el hombre que dirija el juego. Sus más de catorce puntos y sus casi 6 asistencias por partido de media la pasada campaña dan fe de ello.

En el puesto de escolta nos encontramos al jugador franquicia, Zach LaVine. El de Renton podrá aprovechar los espacios que generen hombres como DeRozan, Vucevic o el propio Ball. Sin duda es un jugador al que se le caen los puntos de las manos y deberá seguir siendo la primera amenaza ofensiva.

El puesto de alero en el quinteto titular será para DeMar DeRozan. El jugador procedente de los San Antonio Spurs, aportará su lanzamiento de media distancia y su buena visión de juego. DeRozan que durante su carrera tengo la sensación de qué no se ha sido justo con él. Se han infravalorado grandes temporadas realizadas en Raptors y Spurs y aterriza en unos Bulls donde su experiencia sumará y mucho.

El ala-pívot que saldría de inicio debería ser para Patrick Williams. Elegido en el puesto nº 4 del Draft del año 2020, en su segunda temporada, debe crecer y posiblemente los nueve puntos y 4 rebotes de media se verán incrementados este año.

Nikola Vucevic será el center titular del equipo. Vucevic que aterrizó en los Bulls tras salir de Orlando hace tan sólo unos meses, ya debe estar acoplado en la dinámica del equipo. Míster doble-doble y dos veces All Star, será el bastión en la zona con sus más de veinte puntos y once rebotes que suele tener de promedio.

Desde el banquillo, los Coby White, Derrick Jones Jr, Troy Brown, Tony Bradley y Alex Caruso les darán refresco. Mención especial para el último en llegar, Caruso. El de Texas, tras unas buenas temporadas en Lakers, ofrecerá su intensidad y agresividad, no falta de calidad que le vendrá de maravillas a los de Donovan.

El gran trabajo realizado en los despachos se deberá refrendar en la pista. Veremos si se cumple, pero sea como fuere, los aficionados de los Bulls tienen suficientes motivos para volver a ilusionarse.      

jueves, 26 de agosto de 2021

Las nuevas caras del Barça 2.0 amplían el repertorio del libro de Saras

Mucho se ha hablado a lo largo del verano sobre la posible pérdida de calidad de la plantilla del Barça para este año. Las salidas de Leo Westermann, Artem Pustoyvi, Pau Gasol, Leo Bolmaro y sobre todo las de Víctor Claver y Adam Hanga habían generado dudas en la parroquia culé.

La marcha de Claver y Hanga, jugadores que llegaron a ser claves en momentos de la pasada campaña, sin duda se preveían difíciles de paliar y más viendo cómo está la tesorería azulgrana en estos momentos, pero el buen trabajo en los despachos ha sido fructífero y los refuerzos han sido de nivel y del gusto de Sarunas Jasikevicius.

Las adquisiciones de Rokas Jokubaitis y Nicolas Laprovittola amplían recursos y activos en la posición de uno. El pasado curso Nick Calathes estuvo muy sólo en la dirección del equipo. La marcha de Heurtel, fue paliada por la contratación de Westermann, pero Saras no contó mucho con él y en el último tramo de la temporada Leo Bolmaro y Hanga ocuparon la posición de base. Una solución de urgencia, un parche qué, aunque no salió mal del todo, se pudieron ver sus carencias en el momento clave, en la Final Four con la lesión de Calathes.

Jokubaitis ya conoce a Saras de la época de Zalguiris, con lo que sabe lo que quiere el entrenador lituano. Sobre Laprovittola será clave su aumento en el apartado defensivo, pero como complemento en el roster el argentino es un gran fichaje.

Para suplir a Hanga y Claver, el elegido ha sido otro viejo conocido de Saras, el americano Nigel Hayes. Una vez frustrado el fichaje de Nikola Kalinic, la incorporación de Hayes es un refuerzo que puede jugar en dos posiciones de 3 o de 4, debido a su buena mano en el lanzamiento exterior y al gran físico que tiene. Los minutos en su debut de pretemporada ante el Morabanc de Andorra son toda una declaración de intenciones.

En la posición de cinco, la salida de Pustoyvi con muy pocos minutos la pasada temporada y la de un Pau Gasol (no ha oficializado su retirada, pero cada día que pasa parece más difícil que el de Sant Boi juegue un año más) qué realizó un magnífico playoff final de ACB, necesitaban de un jugador top en Europa. Los azulgranas, en esa encrucijada, contrataron ni más ni menos que al pívot titular del campeón de la Euroliga, el turco Sertan Sanli. Un center, con gran intimidación, buen juego de pies y buena mano, pudiendo ser una amenaza desde el lanzamiento exterior.

Al final los resultados dictaran sentencia sobre si esta plantilla es mejor que la del curso anterior, pero lo que sí está claro es que la de este año es más del agrado de Saras. El año pasado se encontró a la plantilla y éste la ha amoldado a su gusto y amplían el repertorio de su libro.      

miércoles, 18 de agosto de 2021

¿Encontrará Juancho la regularidad en Memphis?

Confianza del entrenador, estabilidad, regularidad, que las lesiones te respeten… son algunos de los principales factores que hacen que un jugador de la NBA pueda hacer carrera en ésta. Por mucha calidad que uno tenga, no siempre es suficiente. Estar en el equipo correcto, en el momento adecuado no siempre se consigue y es algo clave en el devenir de la carrera de un deportista de equipo, en este caso de un jugador de baloncesto. Tenemos innumerables ejemplos de lo que pudo haber sido y no fue.

Si bien no es el caso de la persona sobre las que se escriben estas líneas, porque ya es a sus 25 años, un jugador asentado en la NBA y con cierta reputación en ella, nos queda por verle en un rol más estable dentro de su equipo. Hablamos de Juancho Hernangómez reciente adquisición de Memphis Grizzlies.

Juancho, tras dejar a unos depresivos Timberwolves, recae en una franquicia de las más divertidas de ver, con una estrella emergente de la Liga cómo Ja Morant y con una dinámica ascendente de resultados. La pasada campaña llegó a disputar Playoffs y ese debe ser su objetivo para el presente curso.  

El alero español puede ser una pieza importante del quinteto titular de los Grizzlies jugando en las posiciones de 3, de 4 o cómo sexto hombre. En cualquier caso, será muy importante que tenga regularidad en tiempo en cancha. Siempre que ha tenido minutos, el madrileño ha demostrado que puede ser importante en su equipo. Regularidad que no llegó a tener los tres años y medio en Denver ni el año y medio en Minnesota, donde alternó grandes actuaciones (incluso siendo de la partida), con otras donde su papel era residual o directamente inexistente. Cierto es que las lesiones que ha tenido y sobre todo el pasar el Covid el año ha pasado no han ayudado a que el entrenador de turno haya podido contar con el español en diferentes ocasiones.

Confianza por otra parte, que ha tenido en la Selección Española, donde Sergio Scariolo ha confiado en él plenamente, siendo una pieza clave para que el combinado español se proclamara Campeón del Mundo en el 2019 en China y también, esperando a que se recuperara de la lesión en el hombro en los pasados JJOO. La negativa final de Memphis impidió su participación, pero seguro que Juancho habría sido un activo importante en esta competición.

Personalmente considero que llega a un equipo que le va cómo anillo al dedo y con una madurez que le debe hacer conseguir estabilidad y por supuesto, subir status dentro de la NBA. Creo que será una gran temporada para él, donde veremos su mejor versión. Esperemos que así sea…

jueves, 22 de julio de 2021

La última parada de un viaje maravilloso

Si tuviéramos que definir en dos palabras a la Selección Española de Baloncesto antes de comenzar su participación en los JJOO, serían sin duda, tranquilidad e ilusión. La tranquilidad que da un colectivo curtido en mil batallas, que siempre o casi siempre ha salido victorioso e ilusión por poner el broche definitivo a una serie de jugadores que ha bordado la excelencia y que se despedirá de la Selección al concluir los JJOO. Sin duda, para ellos sería el final soñado, la última parada de un viaje maravilloso. Un viaje que realizarán un grupo magnífico de jugadores dispuesto a todo.

El líder del equipo, cómo no puede ser de otra forma, será Pau Gasol. El de Sant Boi, a sus 41 años y tras superar una lesión en el pie que le ha mantenido fuera de las canchas dos años, viene con la ilusión de un principiante. Aunque su tiempo en la pista se verá reducido, la gran campaña realizada los últimos meses con el Barça nos hace ser optimistas y seguro que veremos a un gran Pau durante el torneo.

A Pau le acompañan varios jugadores que con sus clubs no han tenido un año sencillo y seguro que querrán desquitarse de un año en el que no han brillado. Su hermano, Marc Gasol, querrá redimirse de la irregular temporada con Los Ángeles Lakers, donde no se le llegó ver completamente cómodo en la franquicia de California. Su gran visión de juego y experiencia debe ser clave en los momentos importantes de la competición.

Otro jugador importante y que será el líder en la pista y clave en el devenir de España, será Ricky Rubio. El director de orquesta español ha tenido también una temporada con muchos altibajos con los Timberwolves, aunque al MVP del último mundial se le ha visto una mejor versión, en los amistosos previos al torneo olímpico. El del Masnou será el termómetro del equipo. Cuanto mejor esté Ricky, mejor estará el combinado español.

Dos ilustres veteranos qué en el Real Madrid, por diferentes circunstancias, han bajado sus prestaciones este año, cómo Rudy Fernández y Sergi Llull o un Víctor Claver que prácticamente no ha contado para Jasikevicius en el Barça, estarían en la misma situación de Marc y Ricky. Son jugadores que querrán dar un golpe encima de la mesa y curar su orgullo herido.

El resto de ramillete de jugadores de la Selección ofrece muchísimas variantes. Sergio Rodríguez, será el revulsivo desde el banquillo dando refresco a Ricky, Álex Abrines aportará defensa y amenaza exterior, Alberto Abalde su talento anotador, Usman Garuba su garra, fuerza e intensidad y los hermanos Hernangómez (sobre todo Juancho), volverán a ser importantes en el roster español.

Todos ellos bajo la dirección de Sergio Scariolo. El coach, ha conseguido que los egos de los jugadores se pongan al servicio del equipo. Algo que a priori puede ser fácil, pero que no lo es y es clave a la hora de conexionar a un equipo y conseguir grandes metas.

Está claro que luego el torneo pone a cada uno en su lugar, pero Sergio tiene suficientes mimbres, como para mínimo luchar por las medallas. Sin duda, sería la última y brillante parada de un viaje maravilloso.     

miércoles, 21 de julio de 2021

La reivindicación de un equipo llamado Milwaukee Bucks

“Es fácil ir a algún lado y ganar un campeonato con alguien más. Podría ir a un Super Equipo y simplemente hacer mi parte y ganar. Pero esta es la manera difícil de hacerlo y esta es la manera de hacerlo. Nosotros lo conseguimos”. Estas palabras salían ni más ni menos que de un exultante Giannis Antetokoumpo, tras proclamarse Campeón de la NBA. Unas palabras qué suenan a reivindicación. Su memorable actuación en el sexto y definitivo encuentro quedará para la historia. Los 50 puntos, 14 rebotes y 5 tapones guiaron a los Milwaukee Bucks, cincuenta años después, a conseguir un nuevo anillo, tras derrotar a Phoenix Suns por un computo global de 4 a 2.

A sus 26 años Giannis se consagra como Estrella absoluta de la Liga. Una estrella que había sido puesta en duda tiempo atrás… Qué si no sabe lanzar de tres, que sólo es físico, que cuando llega el momento de la verdad, los Playoffs, se diluye como un azucarillo... Todos esos dimes y diretes los ha derribado de un golpe, de manera definitiva. Se ha visto al jugador griego liderar a los suyos como antes lo había hecho, con la inteligencia de echarse a un lado por el bien del equipo, cuando el juego lo ha requerido. Tener la madurez de estar en un segundo plano en los últimos minutos de partido, cuando los sistemas y lanzamientos iban dirigidos a su compañero Khris Middleton, son dignos de elogio.

El compromiso de Antetokoumpo tras recuperarse de la lesión en la ronda anterior ante Atlanta Hawks marcaron el camino al resto del equipo. El mensaje fue claro, para llegar al éxito había que sufrir y vaya si los de Wisconsin lo han hecho en estos Playoffs… Una serie en la que acabaron exhaustos ante Brooklyn Nets y que se decidió por pequeños detalles o sin ir más lejos, levantar un dos a cero en la Final ante los Suns, dan fe que el camino hasta ser Campeones no ha sido nada fácil.

Pero está claro que un jugador no consigue sólo los Campeonatos. Giannis ha tenido la suerte de tener a su lado a una serie de jugadores, que no faltos de calidad, sí que no han tenido el reconocimiento que merecen o han estado a la sombra hasta el día de hoy. Sin ir más lejos, el segunda espada del equipo, Khris Middleton ha sido clave en la consecución del anillo. Excelso tirador y un seguro de vida en los momentos finales y calientes de partido, ha hecho unos magníficos Playoffs. De hecho, si no llega a ser por el superlativo último partido de Giannis, Middleton podría haberse llevado perfectamente el galardón de MVP de los Playoffs.

Otro claro ejemplo de jugador infravalorado ha sido el base Jrue Holiday. Su llegada no causó mucho revuelo, pero que ha resultado clave en el devenir de unos Bucks campeones. Su dirección de juego, unido a su excelente defensa (sólo hay que recordar el robo en los segundos finales del quinto partido de la final a Devin Booker), era lo que necesitaban los de Milwaukee. Un tercer espada que habían adolecido en campañas anteriores los Bucks.

Pero no sería justo acaparar los focos sólo en los tres grandes bastiones del equipo. El resto de la plantilla ha realizado también una gran labor. La defensa y amenaza exterior de P.J. Tucker, Pat Connaughton o Bobby Portis, unida a el buen hacer de Brook López, ha resultado también decisiva. Sin ellos, el anillo de Campeón no habría sido posible.

Todo ello bajo la dirección y tutela desde el banquillo de Mike Budenholzer. El pupilo del mítico Greg Popovych también sale muy reforzado tras la consecución del campeonato. La sombra de un posible cese sobrevolaba su cabeza no hace mucho y Mike ha sabido ajustar y sobre todo minimizar las virtudes de unos Suns que parecían disparados hacía el titulo tras disputarse los dos primeros encuentros. Una parte importante del título también es suya.   

Milwaukee Bucks un equipo que se ha reivindicado de la mejor manera posible, tras años en los que había sido una de las grandes decepciones de la Liga. ¿Será este el primer anillo de muchos? Veremos…

viernes, 11 de junio de 2021

Calathes y Gasol muestran el camino y el Barça se mete en la final

Se cumplieron los pronósticos y habrá final Barça-Madrid para saber quién se corona como campeón de la Liga ACB. De la mano de unos sensacionales Calathes y Gasol, el equipo dirigido por Jasikevicius derrotó en el tercer partido de la serie a un buen Lenovo Tenerife por 89 a 72   que pagó cara su derrota. Con este resultado los de Saras disputaran este domingo en el Wizink Center el primer partido de la final.

La puesta en escena en el partido de Lenovo Tenerife fue perfecta. Los de Vidaurreta, atacando a los azulgranas desde la línea de 6,75, consiguieron las primeras ventajas en el marcador. Doornekamp (por 2 veces) y Cavanaugh colocaron por delante a los suyos (5-9 minuto 2). El inicio visitante había sido magnífico, pero los de Saras no se pusieron nerviosos y con un parcial de 8 a 0, tomaron las riendas del partido (13-9 minuto 5).

En este primer cuarto el dúo Marcelinho-Shermadini no aparecía como en el partido disputado el pasado miércoles, pero un excelso Doornekamp (9 puntos en 5 minutos) se bastaba para mantener a raya a los locales (17-16 minuto 7).

En este preciso momento, entró Pau Gasol en cancha. Desde el primer momento se le vio muy motivado y el juego azulgrana se benefició de ello. Gasol curtido en mil batallas, siendo clave en partidos de gran trascendencia tanto en la NBA, como con la Selección Española, dio un aire fresco a los de Saras. El de Sant Boi, que cada partido que pasa ofrece una mejor versión, convirtió un dos más uno, que aventajó a los suyos 23-21, marcador con el que acabaría este primer acto.

El recital de Pau siguió al comienzo del segundo cuarto. Con dos triples consecutivos, ponía la máxima ventaja hasta el momento (29-23 minuto 12). Sin embargo, Tenerife no se dejó amedrentar. Lenovo muy concentrado en todo momento, anotaba tanto en la pintura, como desde el lanzamiento exterior y no dejaba marchar a los locales.

Gasol volvió al banquillo, pero regresó a pista Nick Calathes. El director de orquesta culé sustituyó a un desdibujado Bolmaro y con un par de asistencias consecutivas a Rolands Smits, colocaba el 38 a 31 en el ecuador del segundo cuarto. Vidaurreta se veía obligado a pedir tiempo muerto y arengar a los suyos.  

El Barça amenazó con marcharse en el marcador, tomando ventajas que rondarían los diez puntos de diferencia, pero la dupla Huertas-Sherminator comenzó a carburar y redujeron la diferencia hasta el 46 a 39, con el que los dos equipos marcharían al descanso. Gasol acababa como máximo anotador del encuentro hasta el momento con once puntos en su haber.

El arranque de tercer cuarto no cambió el guion del partido. Los mejores jugadores en la primera parte lo seguían siendo en la segunda. Gasol y Calathes guiaban a los locales hacia la final y Doornekamp mantenía a los suyos dentro del partido (55-45 minuto 25).

El ritmo anotador estaba siendo alto y esto no beneficiaba a Tenerife. En un combate a golpes saldría perdiendo por la mayor calidad de los culés. Los exteriores azulgranas (Abrines-Kuric) no estaban teniendo su día, pero el primer triple anotado por el de Indiana colocó un 60-45 (minuto 27) que amenazaba con romper el partido.

Marcelinho no se sentía cómodo con la defensa ejecutada por los de Saras y todo el juego tinerfeño se resintió. Los de Vidaurreta sufrían sangre, sudor y lagrimas para conseguir una canasta, anotando tan sólo en este tercer acto once puntos. Merced a esa gran defensa, el Barça acabaría este tercer periodo con una ventaja de dieciocho puntos (68-50). El partido parecía decidido, pero restaban diez minutos por disputar en el que podría pasar de todo.

Tenerife arrancó el último cuarto más activo, intentando echar el resto para poder acercarse en el marcador y vaya sí lo consiguió. Lenovo demostró porque acabó tercero en temporada regular y con sendos triples de Doornekamp (otra vez él) y Salin logró reducir la ventaja (72-60 minuto 33), con todo un mundo por disputar.

Pero hasta ahí llegó la reacción visitante. Oriola (sí, Oriola), aprovechó el tiempo que Saras le mantuvo en pista y con un dos más uno volvió a calmar a la parroquia culé que vio como los suyos administraban la ventaja en los minutos finales y ganaban el partido por 89 a 72, metiéndoles en la gran final. Cabe destacar la ovación que se llevó del Palau llegando a la medianoche Marcelinho Huertas, que sigue siendo muy querido por la afición azulgrana.