A pocas horas de que comience la final de la Euroleague e independientemente del resultado que se produzca, está claro que la sección de baloncesto culé, tras crear un proyecto muy ilusionante, vuelve al lugar que le corresponde. Y sin ningún tipo de duda, hay que dar las gracias al jefe, al entrenador del F.C. Barcelona por lo conseguido en tan sólo unos meses desde su llegada al banquillo azulgrana.
Gracias Saras por el
juego desarrollado por el Barça esta temporada. Conseguir la excelencia
ofensiva, pero también la defensiva, en jugadores de tan alto nivel no es
sencillo y el lituano lo ha exigido y logrado.
Gracias Saras por hacer
del equipo, un grupo muy unido. Convivir con los egos de todas las estrellas no
debe ser fácil. El coach ha conseguido apartar esos egos en favor del beneficio
colectivo. Ha hecho que todos los jugadores estén involucrados. Ver como animan
en cada partido los descartes que no juegan, también es mérito suyo.
Gracias Saras por recobrar
la ilusión al aficionado culé en tan poco tiempo. El seguidor del Palau siente
que Jasikevicius es uno de los suyos y su pasión y entrega ha hecho que no sólo
se mire hacía el Camp Nou, sino también a un Blaugrana qué en cuanto se pueda,
seguro que se llenará.
Gracias Saras por volver
a meter al Barça en una final de Euroleague tras once años sin aparecer. Once
temporadas en el que las decepciones, sobre todo en los últimos años han sido
la tónica de la sección.
Y finalmente, gracias
Saras por permitirnos disfrutar de Pau Gasol. La apuesta era arriesgada. Pau
llegó a un equipo muy bien engrasado y quizás su inclusión podría afectar a la
química del equipo. Nada más lejos de la realidad, la entrada del de Sant Boi
ha sido un win win de manual y Jasikevicius lo ha manejado de manera magistral.
Ya no es lo que puede ayudar el mayor de los Gasol en la cancha, sino lo que
puede hacer fuera de ella.
Por todo ello y esperando
que esta noche sea el colofón de la temporada, ¡Gracias Saras!
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