Qué felices eran los aficionados de Toronto en el verano del 2.019. Acababan de proclamarse campeones de la NBA nada más y nada menos ante uno de los mejores equipos de todos los tiempos, los Golden State Warriors de Stephen Curry, Kevin Durant y compañía. En esos instantes eran el mejor equipo del mundo, pero lo que no sabían sus seguidores era que estaban ante el final de ese equipo campeón.
Las decisiones de no
renovar por los Raptors de su estrella Kawhi Leonard y de un hombre importante
en el roster y miembro del equipo titular del equipo, Danny Green, fueron un
jarro de agua fría. Los dos acababan contrato y decidieron poner rumbo a Los Ángeles,
el primero a Clippers y el segundo a Lakers, donde conseguiría un nuevo anillo el
pasado curso.
Estas dos bajas fueron
muy importantes, pero durante la temporada regular pareció no afectarles. Con
un juego coral, consiguieron ser segundos de la Conferencia Este siendo capaces
de llegar a las semifinales de los playoffs donde caerían en un séptimo partido,
ante Boston Celtics. Kyle Lowry realizó una fantástica temporada, Fred Van
Vleet asumió más galones saliendo de titular, Pascal Siakam dio un paso adelante,
el trabajo en la pintura de Serge Ibaka, los intangibles de Marc Gasol, más las
aportaciones desde el banquillo de Powell, Anunoby o Boucher realizaron una
gran campaña, pero insuficiente para luchar el anillo. No igualaron el resultado
del año anterior, pero el nivel de juego no se había visto disminuido
considerablemente.
El problema de las
salidas de hombres importantes y no reforzar al equipo con jugadores del mismo
calibre ha sido crucial este año. Las salidas de Marc Gasol y Serge Ibaka este
pasado verano, han significado prácticamente la completa desintegración del
equipo que llegó a ser campeón.
El descenso del equipo canadiense
este curso ha sido muy significativo y están realizando una decepcionante
temporada. En la actualidad el equipo dirigido por Nick Nurse ocupa la
decimoprimera posición en la conferencia este con un balance de 20 victorias y
31 derrotas, fuera de las posiciones de playoffs. El no poder jugar en Toronto
por el Covid (haciéndolo en Florida), la falta de mimbres de calidad, el descenso
en el juego de Pascal Siakam, las lesiones de hombres clave cómo Fred Van Vleet
y Kyle Lowry y los rumores sobre la posible salida de este último, ha sido demasiado
para la franquicia canadiense.
Tiempos de reconstrucción
suenan en los Raptors, un equipo que fue campeón, pero que se diluyó rápidamente
como un azucarillo.
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