Este Barça no entiende de resacas. Dos días después de derrotar en el Wizink Center al Real Madrid en la Euroliga, ha hecho lo propio con un Casademont Zaragoza, que dejó una muy buena impresión en el Palau. Victoría azulgrana por 107 a 88, con Pau Gasol que lo vio en primera fila, junto a los otros dos descartados de la plantilla azulgrana. El Barça sigue con velocidad de crucero, dando hoy un recital ofensivo.
Inicio trepidante de
partido donde las defensas se quedaron en los vestuarios. El 12-13 en el
marcador en los primeros cuatro minutos de partido lo dice todo. El Barça tuvo que reinventarse en el puesto
de base, ya que tanto Calathes como Westermann fueron los jugadores descartados
por Saras, debido a molestias físicas. Adam Hanga ocupó el lugar del griego en
el quinteto inicial y agradeció la confianza de Jasikevicius firmando 5 de los
primeros 10 puntos del equipo local y un total al final del partido de 17.
Correr, correr y correr,
esa fue la consigna del entrenador visitante Sergio Hernández y Jacob Wiley lo
realizó a la perfección en este arranque, siendo el autor de 8 puntos en los
primeros cinco minutos de partido y acabando las jugadas con perfectos
contraataques.
Los locales no ajustaban
la defensa y tras un triple de Nicolás Brussino que colocaba el 17-21,
Jasikevicius se veía forzado a pedir tiempo muerto y parar esa sangría. Acto
que sería efectivo y coincidiendo con la entrada de Bolmaro y Claver, el Barça
le daba la vuelta al marcador 23-21 con ocho minutos disputados del primer
cuarto. Hernández llamaba al orden a los suyos y cortaba el parcial local,
terminando el primer cuarto con un empate a 26 en el marcador. Había sido un inicio
electrizante de partido.
Comenzó el segundo cuarto
con un triple de Abrines y con un encontronazo defensivo en el que se llevó la
peor parte el joven jugador visitante Javi García que tuvo que abandonar el
parqué lesionado. Estaba claro que este nivel de acierto y de nivel ofensivo,
no podría durar todo el partido. Los locales comenzaron a hacerse fuertes a través
de la defensa y con cinco puntos consecutivos de Kyle Kuric, se marchaban en el
marcador por diez puntos (42-32) llegando al ecuador del segundo cuarto. El
entrenador argentino Hernández, se veía obligado a pedir tiempo muerto,
intentando frenar el parcial local, pero el Barça seguía a lo suyo y en
especial Leandro Bolmaro, autor en ese instante, de siete puntos consecutivos.
Casademont Zaragoza hacía
todo lo posible para mantenerse dentro del partido y de la mano de Nicolás
Brussino y Jacob Wiley, autores de 11 puntos, conseguían acabar la media parte
con una desventaja de once puntos, 55 a 44.
Los recursos de este
Barça parecen inagotables. En estos primeros veinte minutos destacaría su juego
coral. El poder en la pintura de Davies, el acierto exterior de Kuric, los
minutos de calidad de Mirotic o los puntos de Corey Higgins, máximo anotador
azulgrana con 12 puntos, son una muestra.
Salió envalentonado en el
tercer cuarto Casademont Zaragoza y con un parcial de tres a ocho, completado
con un contraataque de Rodrigo San Miguel, colocaban el 58 a 52 en el luminoso.
El partido entraba en ebullición y nuevamente los ataques se imponían a las
defensas.
De la mano de un
eléctrico Dylan Ennis, los zaragozanos castigaban a los locales saliendo en
contraataque. Tras una personal antideportiva y otra canasta en bandeja del
propio Ennis, el marcador se ajustaba 63 a 60 y Saras llamaba al orden a los
suyos.
Si algo suele conseguir el
entrenador local con los tiempos muertos, es cambiar las dinámicas del partido y
esta vez lo consiguió. Los azulgranas se activaron defensivamente y lograron
marcharse nuevamente en el marcador, 76 a 63 cuando quedaban tres minutos para
el final de este tercer cuarto. Sin embargo, los maños no darían su brazo a
torcer tan fácilmente y se llegaba al final de este tercer cuarto con un triple
sobre la bocina de un superlativo Ennis, autor hasta este momento de 18 puntos
y para un total de 25 puntos (máximo anotador del partido), colocando el 82 a
72, con todo por decidir.
En el último cuarto,
fruto del desgaste realizado durante todo el partido, los errores comenzaron a
sucederse. Tómese como ejemplo, que la primera canasta en juego fue avanzado el
minuto 2 de este último cuarto. Una técnica a Jasikevicius por protestar
pareció desconcentrar a los azulgranas y los zaragozanos lograban bajar la
barrera psicológica de los diez puntos, 88-79 a cinco minutos del final del
partido.
Pero lejos de ponerse
nerviosos, los locales con un parcial de diez a cero sentenciaron el partido.
Un meritorio Casademont Zaragoza aguantó 35 minutos y aunque realizó un gran
partido, no fue suficiente para derrotar a este Barça que te gana por desgaste.
Victoria local por 107 a 88 que lo afianza en la segunda posición de la Liga
ACB.
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